Estepas del Jiloca

Las Estepas del Jiloca, protegidas como LIC y ZEPA, constituyen un paisaje singular de tierras blancas sobre yesos que alberga una biodiversidad sorprendente, con endemismos botánicos como Limonium viciosoi y aves tan escasas como la alondra ricotí. Barrancos, manantiales y cultivos de secano completan un mosaico estepario único en la Comarca de la Comunidad de Calatayud.

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ESTEPAS DEL JILOCA (9.431 ha - LIC y ZEPA "Muelas del Jiloca: El Campo y La Torreta", ES2430101)

El tramo bajo del río Jiloca, antes de su desembocadura en el Jalón a la altura de Calatayud, discurre entre amplias plataformas tabulares —las denominadas Muelas del Jiloca— formadas por depósitos evaporíticos y carbonatados del Mioceno. El predominio de los yesos, combinado con un clima continental extremo —precipitaciones inferiores a 300 l/m² anuales, heladas intensas en invierno y temperaturas superiores a 40 °C en verano—, configura un paisaje estepario de aspecto casi lunar, con amplios horizontes de tonos blanquecinos salpicados de barrancos y suaves colinas que se extiende por los términos de Calatayud, Maluenda, Paracuellos de Jiloca, Villalba de Perejiles y Miedes, en el límite con la vecina comarca de Daroca.

Llanuras aparentemente yermas que, sin embargo, albergan una elevada biodiversidad ligada a suelos yesíferos de alto contenido salino. Vegetación gipsícola de gran singularidad, considerada hábitat prioritario por la Directiva europea de Hábitats, con especies adaptadas a estas condiciones extremas mediante hojas reducidas, crasas o cubiertas de ceras. Flora con notables endemismos ibéricos y aragoneses como Limonium viciosoi —endemismo aragonés descrito por los botánicos bilbilitanos Benito y Carlos Vicioso—, Linaria glauca, Jurinea pinnata y la Centaurea pinnata, catalogada en peligro de extinción. Zona protegida con las figuras de LIC y ZEPA dentro de la Red Natura 2000. Hábitat de referencia para la alondra ricotí o alondra de Dupont (Chersophilus duponti), una de las aves esteparias más escasas y amenazadas de Europa, que encuentra en estas parameras condiciones adecuadas para su nidificación. Presencia de otras aves esteparias de interés como el sisón (Tetrax tetrax), la ortega (Pterocles orientalis), el aguilucho cenizo (Circus pygargus), el cernícalo primilla (Falco naumanni) y el halcón peregrino (Falco peregrinus). En los barrancos más encajados, como el de Valdehurón, la presencia de manantiales y pequeñas balsas crea microhábitats de mayor verdor que enriquecen la diversidad biológica del conjunto. Zonas de cultivos extensivos de secano en las áreas más favorables completan el mosaico paisajístico de este singular ecosistema.

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