monreal de ariza

Monreal de Ariza, a la vera de los rĂ­os JalĂ³n y NĂ¡jima, es un pueblo que creciĂ³ al pie de la iglesia romĂ¡nica de Nuestra Señora de la AsunciĂ³n y el castillo. Su casco urbano se extendiĂ³ hasta cercar casi por completo el monte arcilloso sobre el que se levanta la fortaleza.

datos prĂ¡cticos

 

Ayuntamiento: Calle Mayor, 1

Tel: 976 845 380

Email: monreal@dpz.es 

Gentilicio: monrealés/a

Fiestas: San Pedro MĂ¡rtir (29 de abril). Virgen de la Vega (12 de octubre)

Distancia a la capital

Altitud

monreal de ariza

Seguimos en zona fronteriza, la mĂ¡s extrema, rozando Castilla. El territorio estuvo poblado desde la AntigĂ¼edad, como demuestran los yacimientos arqueolĂ³gicos de su tĂ©rmino, entre los que sobresale el de Cabezo Villar, a unos 3 km, donde estuvo la famosa ciudad celtibĂ©rica y romana de ArcĂ³briga, citada por Plinio y Ptolomeo. Paso natural hacia la Meseta, se encuentra en el trazado de una calzada romana principal. Fue enclave destacado tambiĂ©n en Ă©poca islĂ¡mica, pero el actual casco urbano y sus principales enclaves monumentales responden a la etapa cristiana, tras su reconquista por Alfonso I hacia 1120.

Fue este monarca quien ordenĂ³ la construcciĂ³n del castillo cuyos restos señorean la parte mĂ¡s elevada de la poblaciĂ³n, que se fue formando en torno suyo, para su defensa frente a los almorĂ¡vides. DespuĂ©s se convirtiĂ³ en bastiĂ³n frente a Castilla. La fortaleza de Mont Regal conserva aĂºn una torre pentagonal en su parte mĂ¡s elevada y una serie de murallas almenadas, reciĂ©n consolidadas, hechas de piedra, lo que contrasta con el material constructivo comĂºn en la localidad, que es el adobe.

Junto al castillo, y formando parte del conjunto defensivo, se levantĂ³ la iglesia de la AsunciĂ³n, datada entre los siglos XII y XIII. Es uno de los monumentos romĂ¡nicos situados mĂ¡s al sur en territorio aragonĂ©s. Sus recios muros y su potente Ă¡bside semicircular siguen desafiando al tiempo aunque ya hace dĂ©cadas que la iglesia se halla fuera del culto.

Varias casonas blasonadas se pueden encontrar en el casco urbano. Una de ellas perteneciĂ³ a la familia de Alfonso PĂ©rez, secretario de Felipe II cuya caĂ­da en desgracia y huida de la Corte desencadenĂ³ las famosas Alteraciones de AragĂ³n a finales del siglo XVI.

iglesia de ntra. señora de la asunciĂ³n

La iglesia de Nuestra Señora de la AsunciĂ³n se mimetiza dentro del recinto amurallado. RomĂ¡nica del siglo XII, realizada en canterĂ­a, presenta nave Ăºnica con Ă¡bside semicircular. Al exterior destaca la torre, tambiĂ©n de aspecto militar, algo mĂ¡s tardĂ­a, y la portada romĂ¡nica del muro occidental, con arquivoltas de medio punto y decoraciĂ³n en relieve en sus capiteles, a base de elementos vegetales, pequeños rostros muy toscos y serpientes enroscadas que simbolizan el mal. Por la existencia de algunas cruces grabadas en esta portada y en la pila bautismal del interior, de cuatro brazos iguales, se ha vinculado esta iglesia con la Orden del Temple.

Este edificio es uno de los escasos ejemplos del romĂ¡nico en esta comarca. SufriĂ³ una importante reforma barroca en el siglo XVII, lo que cambiĂ³ por completo su aspecto interior, ocultando el Ă¡bside romĂ¡nico y la bĂ³veda que cubre la nave.

La iglesia se ha consolidado en las recientes obras que han devuelto su esplendor al recinto fortificado y al templo. Sin embargo, aĂºn queda por concluir la obra de restauraciĂ³n interior que devolverĂ¡ a este impresionante conjunto su esplendor.

castillo de mont regal

Fundado por Alfonso I el batallador en 1128, la documentaciĂ³n medieval lo recoge como «Mont Regal aldea Farizie». Esta fundaciĂ³n se debiĂ³ a la necesidad de crear una posiciĂ³n que frenara el avance de Alfonso VII de Castilla. ConstituyĂ³ desde su repoblaciĂ³n el punto extremo que dominĂ³ Alfonso I en la cuenca del JalĂ³n. Por su situaciĂ³n fronteriza, fue una tenencia importante que se encomendĂ³ a GastĂ³n de Bearn, desde mayo a diciembre de 1128, y a Lope GarcĂ©s de Urid en enero de 1135. EclesiĂ¡sticamente dependiĂ³ del obispado de SigĂ¼enza, por los acuerdos del concilio de Burgos de 1136. Fue ocupada temporalmente por las tropas castellanas en 1362 y en 1381 era vendida por Pedro IV a GuillĂ©n de Palafox junto con Ariza y sus aldeas. En 1429 fue nuevamente tomada por los castellanos, quienes la ocuparon hasta 1436.

La fortaleza es de planta irregular y se adapta al cerro sobre el que se asienta. Conserva una alta torre y diversos paños de muralla que rodean el conjunto integrando la iglesia en el interior. EstĂ¡ realizada de piedra y tapial y se distinguen cuatro recintos.

En  los Ăºltimos meses se ha procedido a su consolidaciĂ³n y puesta en valor con una importante inversiĂ³n. Durante las obras se retirĂ³ una gran piedra que habĂ­a rodado ladera abajo y la sorpresa fue hallar bajo ella diversas piezas atrapadas desde el siglo XV: cascos, ballestas, elementos protectores de una coraza, un tintero, estanterĂ­as, una moneda, piezas de artillerĂ­a y una campana gĂ³tica. 

yacimiento de arcĂ³briga

En el Cerro del Villar, cerca de la localidad de Monreal de Ariza, lindante con Castilla, se conservan los restos de una ciudad celtĂ­bera romanizada denominada ArcĂ³briga, nombre que se atribuye al culto celta al oso. EstĂ¡ fechada entre el siglo I a.C. y el III d.C. Su romanizaciĂ³n se produjo en Ă©poca tardoimperial. Su decadencia se produce en el siglo III d.C, tras la crisis general del imperio romano.

El MarquĂ©s de Cerralbo fue quien descubriĂ³ y excavĂ³, a principios del siglo XX, el gran complejo termal. Los restos mĂ¡s significativos se conservan en el Museo ArqueolĂ³gico Nacional de Madrid. En los años 2000 y 2001 el Gobierno de AragĂ³n fue el promotor de una serie de trabajos en el yacimiento que tuvieron como principal objetivo su consolidaciĂ³n y adecuaciĂ³n para hacerlo visitable. En 2006 se llevĂ³ a cabo la restauraciĂ³n, consolidaciĂ³n y protecciĂ³n del edificio de las termas.

El municipio cuenta con otros yacimientos, como el existente en el Cerro de San Pedro, Vallunquer, la Cueva de las Cazoletas, con grabados de cĂ­rculos cĂ³ncavos e incisiones, o la necrĂ³polis; la Pila de los Sacrificios, donde los celtĂ­beros practicaban sacrificios humanos, es otro de los restos conservados.